CRÓNICA DE LA INAUGURACIÓN DE INTRAMURS 2018 – Domingo Mestre

Celebramos la quinta edición del festival con un temporal de lluvia que nos hace pensar en el diluvio universal mientras bailamos al ritmo de Miss Yuls adecuadamente refugiados en la Iglesia desacralizada del antiguo Convento de San José y Santa Teresa, hoy reconvertido en el Convent Carmen, centro neuralgico del Intramurs de este año. Mientras saboreo la tradicional cerveza Alhambra de nuestro patrocinador principal, pienso en las ventajas del cambio de localización, que nos ha proporcionado un techo sin el que hubiera sido imposible celebrar ningún acto. Comento con los amigos el nuevo signo de los tiempos y todos coincidimos en que no hay más alternativa que adaptarse a ellos. Brindamos todos por la nueva época mientras esperamos que escampe la tormenta.

La jornada empieza con una serie de entrevistas del equipo del programa Metrópolis, de La 2 de TVE, que se ha desplazado a Valencia para realizar un reportaje sobre nuestro quinto aniversario. Me adelanto a ellos y empiezo a preguntar a Lesley Wendell sobre su trabajo. La escultora británica me explica que ella empezó a trabajar con materiales duros y pesados, como la piedra y el hierro, pero cuando se vino a vivir al Penedés, la forma de vida agrícola, y los ciclos del tiempo rural, le fueron llevando a cambiar no solo de temáticas sino también de materiales e incluso de modos de hacer, pues desde entonces intenta integrar el ritmo y la voz del entorno en sus producciones artísticas.

La pieza que ha instalado en la Iglesia recuerda la forma de un gran exprimidor de cítricos, construido con un entramado de ramas, que ha sido concebido específicamente para Valencia. La artista se muestra muy interesada por el paisaje y la forma de vida en nuestro territorio, tan diferente del de su país natal y profundamente marcado por los procesos del cultivo y comercialización de la naranja. Me explica que lo que se muestra hoy en Intramurs solo es una parte del proyecto, pues tiene marcadas varias entrevistas con gente relacionada con el tema y con ellas va a producir un audiovisual que completará y dotara de nuevos sentidos su instalación. También las connotaciones positivas que en inglés contiene la palabra squeeze, aspecto que se pierde en la traducción como exprimidor, motivo por el que mantiene el título en su idioma.

En algún momento de la conversación se nos une Susi Blas, redactora de Metrópolis y comisaria independiente de exposiciones. Ambos coincidimos en valorar la adecuada escala de su proyecto. Un poco antes, Lesley me había estado explicando su interés por los perfumes naturales y lo recuerdo y comparto con Blas, por lo que terminamos hablando del agradable olor a naturaleza que desprende su obra. Una naturalidad ecológicamente comprometida que choca frontalmente, y para bien, con el proyecto de Pablo Milicua que comparte espacio con el suyo. Pero de este otro trabajo hablaré más adelante, pues ya he acordado con Milicua una charla en profundidad sobre su trabajo.

Foto destacada: Sara Moreno

Foto final: Domingo Mestre

 

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